Momentos 2013


Por que hay que agradecer, yo agradezco dos acontecimientos inusuales que me sucedieron, mis dos momentos 2013 que no cambiaría por nada.

Hay dos momentos con los que me quedo de este 2013 caótico para mi. El primero poco tiene que ver con correr y es que en noviembre pasado me encontré un perro atropellado sobre la avenida Vallejo y me lo llevé a casa. Bueno al veterinario. Ha sido un trajín enorme para él pero va superando las dos cirugías de reconstrucción que le hicieron para salvarle el pellejo. Ese amigo de 4 patas me enseñó a no darme por vencida y a luchar por algo que aunque a todos les parezca poco, para mi sea vital. Y es que él Luchó por su vida de perro callejero y ¡miren nada más, ahora hasta casa y cama tiene!

El otro momento sí que tiene que ver con correr y ocurrió en octubre. Me sentía tan mal por mi cambio de empleo que no me llenaba nada, ni siquiera correr. Mis entrenamientos decayeron por el horario tan constrastante que tenía que ya no podía correr. Estaba triste, decepcionada de mí misma y alejada de lo que en verdad deseaba de la vida que básicamente era volver al periodismo de salud y escribir sobre correr. Pedí trabajo, entonces, en las únicas dos revistas de corredores en México: Runner´s World y Club de Corredores, sin ningún resultado positivo; entonces comencé a cuestionarme mi papel como periodista y corredora.

Con ese ánimo y sin haber entrenado, corrí el Medio Maratón del Centenario del Ejército y como consecuencia me fue horrible. Tras una hora 8 minutos, decidí que no iría a Querétaro que sería una semana después; aún cuando esa carrera me encanta y significa mucho para mí. Fue mi entrenador quien me dijo, “deja a Sedena atrás y piensa que en Querétaro te va a ir bien”.

Me lancé sin expectativas. Queriendo correr sin pensar en el tiempo, pero sabiendo que llegaría un punto en donde eso me afectaría. Yo no sabía que ahí, en Querétaro, estaba a punto de pasarme algo extraordinario.

Viví una gran ruta, como siempre, los queretanos demostraron que son grandes anfitriones y que les encanta apoyar. Bajé mi récord en Medio Maratón un minuto, cerrando mi carrera en 1:59, algo que me hizo sentir excelente, pero lo que hizo de Querétaro un acontecimiento tan especial ocurrió al iniciar la carrera. Este hecho me devolvió la esperanza en mi misma, en Byrunners y me cargó de energía.

Corría el kilómetro uno cuando escuché mi nombre:
-¡Mariana!, ¡Mariana!
Miré a mi alrededor pero no vi una sola cara conocida, pero de entre la gente salió un hombre que llevaba una paliacate en la cabeza
-¿Eres Mariana?, preguntó
-Sí, contesté desconcertada
-Te sigo en Twitter y en facebook y leo tu blog, me dijo
No lo podía creer, me parecía increíble
-¿Me dejas tomarte una foto?, dijo
Le dije que sí, pero seguí corriendo. La foto no salió como esperaba
-Tu blog me ha inspirado, dijo, eres la inspiración para muchas personas.
Le di las gracias, desconcertada, como ya he dicho. Apreté el paso y lo insté para que fuera conmigo, pero se quedó atrás deseándome una feliz carrera.

Este hombre no sabía al encontrarme que su gesto me hizo pensar en esto los siguientes 20 kilómetros y los siguientes días. Me quedé pensando que no le había preguntado su nombre, que no sabía quien era. Escribí un tweet creyendo que quizá tendría noticias suyas. No fue así hasta que tiempo después volvió a escribir. Hemos estado en contacto, su nombre, al menos en redes sociales es Hiram.

Tal vez no les parezca extraordinario, para mí ese encuentro sí lo es. A veces nos topamos con personas en la vida que tocan un punto importante y nos hacen reflexionar. En mi caso, gracias a eso sigo pensando que correr es maravilloso y que escribir también lo es.

Yo no corro para inspirar a otros. Empezar a hacerlo fue simple y ahora es tan cotidiano para mi como lavarme los dientes, aunque mucho, mucho más pasional. Escribir sobre mis carreras es una forma de convertir lo que algunos llaman “el simple hecho de correr” en una alegoría por la vida. Lo hago un poco para que aquellos que no corren, sientan lo que un corredor experimenta en una competencia, un entrenamiento.

Ahora que sé que mis pasos y palabras pueden cambiar una vida, me siento diferente. Tal vez yo inspiré a Hiram, pero sin querer, él me inspiró a mi, esto es invaluable y extraordinario. Mis dos momentos 2013 que cambiaron el curso de mis días… dos encuentros que no fueron fortuitos, fueron causa de algo que algunos llaman “diosidades” y así podría contarles muchas cosas que han llegado a mi vida a partir del momento en que me puse unos tenis y salir a correr.


Acerca de Mariana Fonteboa

Mariana Fonteboa es Periodista egresada de la UNAM. Se ha desempeñado como editora web para diversas publicaciones. Sus distancias favoritas son Medio Maratón y Maratón, con tiempos de 1:52 y 3:47 respectivamente. Actualmente se desempeña como jefa de contenidos y comunicación interna en Grupo GIN y en sus ratos libres es editora de este sitio.

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